Rumores de guerra
A pesar de que consideramos que estamos en el estadio más avanzado de nuestra civilización, todavía nos despertamos escuchando el retumbar de tambores de guerra.
A pesar de que consideramos que estamos en el estadio más avanzado de nuestra civilización, todavía nos despertamos escuchando el retumbar de tambores de guerra.
Hace un par de días García Ferreras de la Sexta, entrevistó al President de la Generalitat de Catalunya, Pere Aragonès. Interesante y necesaria entrevista para preparar el camino a un entendimiento vital para el futuro de Catalunya y de España.
Las fronteras son algo creado artificialmente, pero tan aceptado y reivindicado por las naciones que nadie cuestiona su existencia.
No esperen encontrar en este artículo la solución al problema de Gaza, pero tampoco se crean lo de los ataques quirúrgicos con aviso previo de los israelíes, ni que los componentes de Hamás son unos patriotas. Solo apiádense del Pueblo Palestino.
Hay campañas y campañas, hay formas de potenciarse frente al rival político y hay malas formas de actuar y de hablar.
El pasado miércoles se cumplía el noventa aniversario de la proclamación de la II República Española. Al margen de la ideología particular de cada uno, el régimen republicano merece el respeto que le otorga haber sido elegido por el Pueblo.
Así, sorpresivamente, han sido localizadas en un almacén cercano a Roma, casi treinta millones de vacunas de AstraZeneca con destino incierto, pero que algunos medios apuntan a Inglaterra o a Bélgica.
La frase lanzada por un diputado del Partido Popular a las palabras de Íñigo Errejón en el Parlamento, no tendría más recorrido si no fuese porque lleva intrínseca una falta de educación, de oportunidad y sobre todo, de discernimiento sobre lo que está sucediendo.
De verdad creo que lo hacen para tenernos distraídos. Para que no pensemos en el ritmo de vacunación, ni si nos tocará o no la de AstraZeneca, ni quién ha sido el niñato cabrón que emulando a Juegos de Guerra ha metido sus pezuñas informáticas en el SEPE, atrasando el pago de las prestaciones a los parados.
Se cumple ya un año en el que se promulgó el Estado de alarma. Ha sido un año distinto que ha abierto una nueva era para nuestra forma de ser y relacionarnos, todo ha cambiado, incluso nosotros.